EL CORAZÓN COMPASIVO DE MARÍA
CAPÍTULO V. ¿Qué gracias especiales debemos pedir? ¡Pídele al Corazón compasivo de María en estos días de prueba! Debemos pedir la destrucción de las causas que producen el mal que deploramos. Estas causas son, ¡ay! muy numerosos; pero pueden resumirse en uno solo, principio y fuente de todos los demás: me refiero al desprecio práctico que este siglo profesa a la suprema autoridad de Dios. Ya no queremos tener otro amo que nosotros mismos; uno quiere obedecer sólo a sus propios caprichos: de ahí esa insubordinación de la mente y del corazón, que rechaza los principios de la fe y la moral cristianas; de ahí esa obstinada rebelión contra los representantes de la autoridad divina y humana. Mana de ahí esa anarquía de ideas y pasiones, que, si Dios no pone pronto su mano en ella, pronto acumulará a nuestro alrededor las ruinas más lamentables. Esta es la verdadera causa del mal. Para destruirlo, debemos pedir a Dios las siguientes gracias, y pedirlas con fervor a través del Corazón compasi...